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Inteligencia artificial aplicada a alimentos

IA inclusiva: diseñar para quien realmente usará la herramienta

Conectividad, idioma y capacidad de uso deben formar parte del proyecto.

Autor: Lenin Maingón

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Personas que utilizan tecnología en el campo, ilustración editorial
Ilustración editorial · El Blog de Tu AliMentor de Negocios

Alcance: Internacional

La adopción tiene condiciones

La FAO destaca las brechas digitales, rurales y de género al abordar innovación digital e IA en los sistemas agroalimentarios. El planteamiento invita a pensar en acceso y adaptación al contexto, además de capacidades técnicas. Un servicio disponible en línea no está necesariamente al alcance de todas las personas a las que pretende ayudar.

La prueba empieza con la persona usuaria

Una herramienta diseñada para una conexión estable puede resultar difícil de utilizar en otra situación. Antes de decidir funciones, observa cómo trabaja la persona a quien se dirige y qué información puede registrar sin interrumpir su actividad.

Un prototipo sencillo permite preguntar qué términos se entienden, qué pasos sobran y qué ocurre cuando falta un dato. Esa conversación no necesita comenzar con un modelo complejo: puede realizarse con pantallas de ejemplo y una tarea concreta.

Preguntas para llevar al equipo

Incluye una forma de corregir información y pedir ayuda. Si la persona no puede expresar que una recomendación no corresponde a su contexto, el equipo pierde una oportunidad de detectar límites.

La inclusión se vuelve observable cuando se traduce en decisiones de diseño. Documentar quién participó en la prueba y quién quedó fuera ayuda a no generalizar los resultados a usuarios que todavía no han sido escuchados.

Una prueba con usuarios reales

Como propuesta para una asociación de productores latinoamericana, empieza por observar cómo se comunica hoy una decisión. Pregunta qué dispositivos están disponibles, qué idioma se utiliza y qué ocurre cuando no hay conexión. Esas respuestas pueden cambiar el diseño más que añadir nuevas funciones.

Medir utilidad, no solo registros

Evalúa si la persona logra completar la tarea y entender la recomendación sin asistencia constante. Recoge motivos de abandono y habilita una vía alternativa cuando la herramienta no responde. El objetivo no es imponer un canal único, sino reducir una dificultad identificada. Un piloto pequeño con seguimiento puede ofrecer mejor información para decidir que una cifra elevada de cuentas creadas sin evidencia de uso sostenido.

Fuentes originales

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